Carbón negro, cajas negras y sanciones (entrevista con John Park)

Las sanciones son un tema muy controversial
en el enfoque que la comunidad internacional da al “problema norcoreano”. Por
un lado, las sanciones serían una de las herramientas más efectivas que se
tienen para influenciar en el comportamiento del régimen de Kim Jong Eun. Pese
a ello, las sanciones (incluso aquellas con propósitos específicos), corren el
riesgo de inflingir un daño no intencional a víctimas inocentes: los más de
veinte millones de habitantes del país.

 

En este contexto, es problemático que en
muchos casos no se sabe con ninguna certeza si una sanción en particular es
realmente efectiva, y mucho menos se sabe sobre el impacto real que esta pueda
tener más allá de su propósito principal. Este asunto es abordado en un segundo
tema: la naturaleza misma de las investigaciones sobre Corea del Norte. Durante
décadas, este país ha sido descrito como “una caja negra” o “un reino ermitaño”
del cual solo es posible echar “una mirada poco común”. Realizar investigaciones
sistemáticas desde una perspectiva económica, social o política era visto como
algo imposible, así como también investigar sobre las múltiples sanciones a las
que el país está sometido.

 

Sin embargo, desde hace una década que lo
anteriormente señalado no es así, y la percepción pública finalmente está
dándose cuenta de este cambio. John Park, profesor adjunto de Harvard Kennedy
School e investigador del MIT, es un académico contemporáneo que busca entender
Corea del Norte mediante una investigación exacta y rigurosa, de la misma
manera que se haría con cualquier otro estado o sistema de gobierno. A través
de entrevistas con desertores norcoreanos, e investigaciones detalladas de las
acciones de las instituciones públicas y privadas en China, Park aspira a
establecer el impacto real de las sanciones selectivas en los organismos de
comercio estatales norcoreanos, y cómo estos responden al cambiante entorno
comercial al que está orientadas.

 

El día 13 de agosto, el profesor Park habló
sobre las primeras etapas de su investigación en un seminario organizado por el
Asan Institute for Policy Studies, en Seúl. Algunos días después, Daily NK se
reunió con él, con el objetivo de conocer su último proyecto y más.

 

Daily NK (DNK): Durante el seminario en el
Asan Institute for Policy Studies, en Seúl, usted sugirió que las sanciones
financieras en Corea del Norte podrían ocasionar serias consecuencias
inesperadas que necesitan ser examinadas más detalladamente. Nos gustaría que
nos aclarase su visión de estas sanciones.

 

Dr. John Park (JP): Mi idea es que las
sanciones pueden ser efectivas, pero si un gobierno (o un grupo de gobiernos)
dependen excesivamente de una sola herramienta política, entonces habrán
consecuencias negativas inesperadas. Considerando esta realidad, necesitamos
examinar en profundidad cómo las sanciones existentes son aplicadas; en
particular, necesitamos observar sus efectos secundarios, y luego tratar de
producir recomendaciones políticas para preservar la efectividad de las
sanciones en general.

Es en este punto cuando recurro a la
analogía de los antibióticos. Debido al abuso en la prescripción de estos para
tratar enfermedades que no requieren su uso, los organismos desarrollan
inmunidad a los antibióticos. Con el fin de minimizar esa posibilidad, no solo
con los régimenes que tenemos en la mira (como Corea del Norte), sino que
también con otros países, pienso que se necesita un análisis más cuidadoso de
cómo las sanciones son aplicadas, y cómo pueden formar parte de una canasta de
políticas más amplia, y no ser solamente el centro de un enfoque en particular.

 

DNK: Usted dice que actualmente el conjunto
de herramientas políticas contiene tres elementos: el uso de la fuerza, medios
cibernéticos y sanciones. Pareciera que las sanciones son el mal menor de
estas, y quizá es por esta razón que se depende en exceso de estas. Si no hay
nada más en la caja de herramientas, ¿qué se puede hacer?

 

JP: Si usted se concentra en objetivos
específicos, podrá ver los matices de cada una. En el caso de Corea del Norte,
no han habido consideraciones sobre los flujos de ingresos que el régimen
genera con el comercio de carbón. Por supuesto, debemos preocuparnos de las
consecuencias no previstas para la población general, y esto reduce las
probabilidades de sancionar la industria del carbón. No obstante, más que
sancionar tajantemente, usted puede tratar de elevar el listón en el comercio
carbonífero para que no sea una actividad sin restricciones en la que el
régimen norcoreano pueda involucrarse a voluntad. Existen oportunidades de
aumentar la presión de esta manera.

 

DNK: ¿Podría visualizar alguna forma en la
que la comunidad internacional pudiese abordar el comercio del carbón?

 

JP: Primero necesitamos entender quién lo
compra, dónde va, cómo se consume, todas estas cosas. En otras palabras:
rastreo y cartografía de esta actividad. Dado que se trata de una actividad
externa, habrán oportunidades para formular herramientas políticas para
abordarla.

 

La meta es poner la responsabilidad en
aquellos que venden y aquellos que compran, para verificar cómo el carbón fue
extraido, con el fin de asegurar de que su extracción cumple con estándares y
normas internacionales. En esto nos apartamos de las sanciones per se, ya que
se trata de asegurarse de que los países cumplen con sus obligaciones. Este
tipo de medidas ya existen; lo que se necesita ahora es pensar en la manera de
crear conciencia sobre estas, y poner en relieve qué tipo de modelo puede ser
aplicado en una situación específica. En particular, esto se aplica a acciones
que involucran una interacción con el resto del mundo.

 

DNK: Usted recibió elogios en el evento del
Asan Institute, por el rigor de su investigación. ¿Cómo logra ser riguroso? No
es fácil.

 

JP: Pienso que el primer aspecto del que
tenemos que ocuparnos es tratar de entender cómo las actividades comerciales
son realizadas por las empresas de comercio norcoreanas y sus contrapartes
privadas en China. Creo que, cuando se trata de hacer un análisis estructurado,
lo primero que se debe hacer es un ejercicio de planificación y un análisis
acabado de las etapas por las que es necesario pasar en una negociación. No
mire las estadísticas generales de comercio entre China y Corea del Norte. En lugar
de eso, mire específicamente cómo las partes involucradas se dedican a tratar
de maximizar sus ganancias y administrar sus costes de estructura.

 

Pienso que la existencia de un nivel alto
es necesaria cuando se trata de investigar a Corea del Norte. Primero se deben
comprender los mecanismos de forma separada, y luego se debe ver un fenómeno de
manera general.

 

DNK: ¿Cómo ha establecido usted los
mecanismos en este caso?

 

JP: Es un desafío, pero los elementos
existen. Hay dos fuentes de información que son cruciales. Una de ellas
proviene de los desertores norcoreanos. Sin embargo, de los 26,000 desertores
en Corea del Sur, solo un número muy reducido ha tenido la experiencia de
trabajar en empresas de comercio norcoreanas. Por lo tanto, lo primero es
investigar con la mayor cantidad de personas de este grupo que sea posible, y
de la forma más completa posible, ya que es necesaria una investigación
exhaustiva de este grupo tan único.

 

La segunda pieza de este puzzle es
identificar las empresas chinas (públicas y privadas) que han estado
involucradas en transacciones separadas, y a través de esta investigación
contraponer las dos caras de la moneda. Esto es un punto de partida creíble.

 

De manera general, la idea tradicional de
Corea del Norte como una caja negra (idea invocada como una incapacidad de
realizar proyectos rigurosos y, en algunos casos, como un obstáculo
insalvable), está muerta. Ahora disponemos de nuevos avances y nuevos
elementos, así que el desafío es desarrollar un marco para encuadrar tantos
componentes básicos como sea posible. Se trata de una nueva época, y que
continuará cambiando.

 

En el futuro, tendremos más elementos, por
lo tanto lo que es necesario ahora es reconocer y discutir cuáles son las
maneras más efectivas para recogerlos, con el fin de lograr una comprensión más
profunda del fenómeno, en vez de llegar a conclusiones apresuradas o entregar
prescripciones a la ligera. 

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